martes, 15 de julio de 2008

Recuerdo . . .

Me gusta la tormenta, me gusta el cielo nublado, el olor de la tierra húmeda después de la lluvia, el aire fresco, las gotas de agua sobre mi rostro . . .

Ayer se me ocurrió la idea de ir a la peluquería y al salir pasé por una terraza de un bar en la que todos los tíos que había se me quedaron mirando, al pasar por la puerta del establecimiento:

Camarero: Me gustan tus zapatillas.

Yo: Ah! Gracias.

Camarero: ¿Dónde las has comprado?

Yo: En Plaza Norte.

Camarero: ¿Y de dónde eres? Porque eso queda lejos de aquí.

Yo: De Miraflores.

Camarero: Ah! Pues si estás aquí al lado ¿Y cuánto te han costado?

Yo: Pues entre 40 y 50 euros.

Camarero: Ah, pues me gustan. Además me gusta cómo vistes.

Yo: Gracias.

Camarero: Sí, las chicas de ahora no visten así, te queda muy bien.

Yo: Gracias.

Camarero: Así visten los rockeros, te gusta el rock?

Yo: Sí.

Camarero: ¿Y cuál es tu nombre?

Yo: Mª Ángeles.

Camarero: Yo soy Tony.

Yo: Encantada (dándole la mano)

Camarero: Pues de verdad, te queda muy bien, me gusta como vistes.

Yo: Muchas gracias.

Camarero: Pues pásate un día y te invito a tomar algo.

Yo: Muchas gracias.

Camarero: Pero, de verdad, pásate.

. . .

Esta mañana me dieron mi premio del sorteo del proyecto de psicología y me he pasado el rato en la cafetería de esa facultad con la investigadora que hizo dicho proyecto. Hasta casi las 13:00 con ella.

Ahora acabo de llegar de la Fnac, de estar casi dos horitas leyendo el tomo 8 de Death Note, que no he terminado por dos capítulo. Sinceramente, a partir del tomo 7 ya pierde el sentido . . . L se aleja de mi vida y no sólo con respecto a la historia del manga . . . Aún recuerdo la primera vez que me llevaron a dar un paseo por la Fnac, algo maravilloso que se me quedó en la memoria como un dulce recuerdo . . .

viernes, 11 de julio de 2008

Paso a paso . . .

¿Cómo actuar cuando el pasado llama a la puerta?
Qué hacer cuando tienes frente a tí a una persona que te lee la mente, que piensa como tú, que encaja a la perfección contigo . . . ¿Qué hacer si ya todo terminó con esa persona?

. . .

Dejando algunas cosas a un lado y centrándome tan sólo en mí, por egoista que suene, el viaje comenzado marcha sobre ruedas (y redondas, no cuadradas), mucho mejor, y con mucho apoyo por parte de personas que jamás hubiera imaginado, personas que conozco de hace tiempo, personas a las que hice daño en algún momento (siempre sin mala intención), personas a las que conozco de hace tan sólo un mes . . . El miedo que tenía a que me rechazasen está pasando, me abro más a la gente, confio en las personas con las que hablo, y ellas confían en mí y me cuentan sus cosas, me siento bien . . . Nuevas amistades, nuevos mundos por conocer, porque cada persona es un mundo . . . porque yo también soy un mundo y cada día me conozco más y mejor, me recupero, vuelvo a sonreir, hago bromas, me siento bien haciendo favores (sin ningún sentido extraño) a mis compañeros, escribo testamentos a esa chiquilla lejana que tanto me apoya (y a la que tanto apoyo, porque está pasando por un duro momento y que sepa desde aquí que me tiene para lo que quiera) y que me agrada mucho haberla conocido el verano pasado, me encanta tener tantos proyectos en mente (y en papel, jeje, luego habrá que llevarlos a cabo . . . pero se harán!!), me gusta hacer reir a los demás, transmitirles mi alegría, me gusta ver que la gente es sincera y me dice lo que piensa realmente, me gustan los chistes en la mañana temprano de mis compañeros de trabajo, me gusta ser positiva . . . y me gustaría ayudar a todo el mundo, transmitir mis conocimientos, hacer ver a la gente que no está sola, que aquí tienen a alguien dispuesta, cómo mínimo, a escuchar, porque sé muy bien lo que es que alguien te falle, sé muy bien lo que es sentirse aislado, sentirse rechazado . . . Cada cual debe de superar sus problemas por sí mismo, pero si alguien te da un consejo, te da ánimos, te dice una frase alentadora . . . todo se lleva mejor.


Sé que no se pasará por aquí (no conoce el sitio), pero dar las gracias al chico que ayer por la mañana me hizo reir tanto, con sus chistes malos (el friki de las impresoras y el de los patos) y por animarme, al igual que también debo de dar gracias a mi segundo ex (que tampoco creo que se pase) por intentar animarme este finde, por decirme algunas cosas que no pensaba que él sentía . . . Hay pocas personas que me conocen realmente, tal vez porque me abro poco y no suelo hablar de mí, pero los pocos que han llegado a valorarme saben muy bien cómo soy, y eso no se demuestra con palabras, me conocen por mis hechos, por las metas que me he ido marcando, por mis logros, por mis caídas y por haberme vuelto a levantar . . . No iba a ser esta ocasión una excepción, me levantaré, sí, poco a poco me voy sintiendo mejor, me voy viendo maravillosa, alegre de nuevo, con energías, con ilusión, con nuevas metas . . . Siempre he tenido muy clara mi vida, por eso no debo replanteármela, tan sólo debo superar aquella depresión (hace ya un año) que me dejó la autoestima tan marcada . . . Porque, como dice Sergio "¿Tú con depresión? ¿Con lo que te ries? ¡Yo también quiero depresiones así!" Sí, sigo mal, en el fondo sigo dañada, pero cada día menos (al menos con respecto a mí misma y mi autoestima), porque cada nuevo día es una nueva oportunidad, porque me encanta madrugar, conducir a las 6 de la mañana, a unos 90 km/h en la autovía, sin música, pensando en mis cosas, en todo lo bueno que tengo, en todo lo que he hecho por mí misma hasta ahora, ¡no soy una inútil!, porque me encanta ver cada mañana el amanecer, el cielo lleno de colores, las nubes y sus tonalidades, llegar con tiempo suficiente, quedarme en el coche tranquila antes de entrar a trabajar, el piar de los pajarillos, el aire fresco que en verano tan sólo puedes disfrutar a esas horas . . .Sí, sinceramente, al despertar sigo levantándome con ansiedad, nerviosa, intranquila, y no sé cuánto tiempo pasará para dejar de sentir esa sensación, pero intento reponerme . . .

Queda mucho camino por andar . . . ¿por qué quedarme estancada en algo tan malo como una depresión? ¿por qué sentir pena de mí misma? ¿por qué querer que los demás sientan pena de mí? Valgo demasiado como para dejarme pisotear por nadie, así que mucho menos para que lo haga una Marian falsa . . .


Dos cosas se me han quedado muy grabadas esta semana, una dicha por una persona que me conoce de hace tiempo, "Aunque te miraras al espejo no verías ni la mitad de lo que vales, tan sólo intenta ser tú misma. Eres una gran persona con un corazón enorme . . .", y otra dicha por un chico que me conoce de hace muy poco, con el que sólo he pasado algunas horas trabajando, "Entonces te comparabas con otras chicas, ¿no deberían ellas compararse contigo?"


¡¡Gracias a tod@s por vuestro apoyo!!

miércoles, 2 de julio de 2008

Pensamientos. . .





En continuo pensamiento . . . así es como paso mis días, pensando y dando vueltas a las cosas, poniendo mi mente en orden, mis principios, mis preferencias . . . sinceramente, muy difícil . . .


Enredando por internet entré en un blog en el cual hablaban sobre enocntrarse a uno mismo, y uno de los que comentó dijo lo siguiente "En la gran ciudad la gente no se conoce, no tiene tiempo para pensar y saber cómo son, pero en el campo, todo el día rodeado de cabras . . .", pues eso mismo, siempre lo he creido, y es que yo sí conozco como soy en el fondo, yo sí concozco lo que soy capaz de conseguir y hacer, me he pasado muchos años conmigo misma, superándome y viviendo tal y como soy, siendo fiel a mis proposiciones, no he dejado que las cosas negativas y destructivas de este mudno me afectasen, ni drogas, ni tabaco, ni alcohol . . .

Una vez mi tío me dijo "tu cuerpo tiene la imagen de su propia edad, en lo que se refiere a tu forma de ser con los demás eres como una cría por esa felicidad e ilusión, pero tu cabeza y personalidad está mucho más desarrollada", me alegró mucho oir esto en un momento tan malo como en el que me lo dijo y se me quedó muy grabado.

Además, agradezco mucho a mis padres por la educación que me han dado, que puede ser muy exagerada, pero siempre se han preocupado por mí, por mis compañías y por mis horarios de llegada a casa (hasta los 18 años antes de las 20:00 siempre en casa, si llegaba 5 minutos tarde al día siguiente media hora menos), incluso he tenido castigos de 2 meses sin salir de casa por llamar a mi hermano tonto (y vaya si los cumplí). Siempre fui la "marimacho" del pueblo, jugando a las canicas, a futbol, a cualquier cosa mientras que mis amigas estaban pintándose en casa o bebiendo y haciéndose las mayores . . .

Tal vez, por todos los problemas vividos en mi niñez me quedé temprano sin "infancia" y tuve que crecer mentalmente (con 10 años dejé de ir a clase y cuidaba de mi hermano y de mi hermanita que era un bebé), era la que me quedaba en clase leyendo en el recreo, la que no llevaba deberes a casa porque terminaba la primera en clase y aprovechaba a hacerlos entonces . . . pero aún así sigo conservando ese gusto por los cuentos de hadas, por la ilusión, por salir adelante, por no detenerme, por ser positiva y estar feliz, con mi sonrisa y mis ánimos para los demás . . .

Leí en algún lugar "la autoestima perdida, no está perdida, está guardada" y eso puedo confirmarlo, porque si no no me apreciaría tanto ahora mismo, cuando pienso en cómo soy realmente, en todo lo que he pasado, lo fuerte que he sido en los duros momentos, en mi simpatía, en mi responsabilidad, en mi curiosidad por aprender cosas nuevas, en no darme por vencida . . . incluso por pensar en que esta mañana me levanté a las 4:30 para entrar a trabajar a las 6 de la mañana . . . mientras que yo me vea bien ¿qué importa lo que piensen los demás? Siempre hay alguno, porque hay de todo en el mundo, que llega y se mete contigo, que te hace recordar los momentos en el pueblo, que es tan cerrado que te critica y es capaz de hacerte sentir mal, pero la mayoría de las personas que conozco ahora mismo no son así, y me he dado cuenta ultimamente de lo bueno que es tener alguien con quien hablar, porque siempre había sido yo el hombro para llorar de mis amigos, y ahora sé cómo se sentían . . .

El domingo en el trabajo, me dí cuenta de algunas cosas, y hace tiempo que no me sentía así de bien, 8 horas de trabajo muy productivas, tanto para la empresa como para mí misma, fue maravilloso verme sonreir todo el día, ver cómo mis compañeros me decían que no sonriera que aún quedaba todo un almacen por colocar, y yo encantada, amable con los clientes, simpática, sacando sonrisas a los niños, con todas las fuerzas del mundo, sin parar de trabajar, con el descanso a última hora, sin quejarme ni pensar en lo duro que era . . . Sentí que era útil, que relamente valgo para hacer muchas cosas, pero además de todo eso me reencontré un poquito más, me dí cuenta de que me encanta tratar con las personas, verlas bien, además fue un día lleno de niños correteando, jugando con balones, y cuando piensan que les vas a reñir, les sonries y ellos tan contentos, además, pensaba que no se podía, pero hubo un padre con un niño que entraron a la tienda con un perrito, bueno, perrita porque se llamaba Alma, ellos por los pasillos y yo encantada con el animal, recordé el cariño que le tengo a los animales, además de pasarme la mañana antes de abrir escuchando rock, cosa que no e da vergüenza admitir, me gusta el rock (o al menos a lo que yo denomino rock, porque no estoy muy puesta en todos los ditintos estilos musicales, y no sé si simplemente es rock o es rock con algo más, que siempre ponen nombres muy raros los sabedores de la música) . . . realmente un día puede dar para mucho, y mejor si te das cuenta de que no estás perdida del todo, sino que sólo hay quitar un poquito de polvo para volver a encontrarme, para ser yo misma . . .

Cada día voy recordando cosillas de esa personita que dejé atrás hace algún tiempo, sinceramente, no podemos olvidar nuestra esencia, no podemos ocultar lo que somos y querer ser otras personas por gustar a los demás (en mi caso a mis dos primeras parejas). Yo cambié, dejé de saludar a la gente, me aparté de mis amigas porque mi primer ex no me dejaba tener amigas que no tuvieran novio, dejé de cuidarme (y eso que yo no uso cremas, tan sólo que dejé de pensar en mí), de ponerme ropa normal (durante un curso entero fui al insti en chandal para no tener problemas), dejé mi propia integridad como persona y mujer, dejé que me hicieran daño (y algunas personas ya saben a que me refiero) tan sólo por una persona que cortó conmigo por ir un día de excursión con mis "alumnos" y su madre, que después quiso volver conmigo, después de haberme pasado dos días llorando, después de que me recogiera esta familia en su casa porque mis padres no estaban, después de que mis padres vinieran a Madrid a buscarme porque tenían miedo de que viniera y pudiera hacerme algo . . . claramente no volví, y a los pocos días se presentó en Madrid diciendo que iba a buscar algunas cosas suyas en mi habitación, me la revolvió entera y encima se llevó a Itxoiten, una tortuguita que hacía compañía a la que me regalé yo misma por mi cumple (ahora la pobre Txiqui está solita. . .) . . . . También dejé de ser yo misma poco tiempo más tarde con mi segundo ex, que conste que no le guardo rencor ninguno, él no tuvo la culpa de nada, pero fuí yo la que quiso encajar en su mundo, vestirme de forma diferente, preocuparme más por el dinero, no poder expresar mis verdaderos pensamientos para que sus amigos me aceptaran . . . Y cuando encuentro a la persona ideal, no soy capaz de deshacerme de estas ideas a tiempo, comprendí que debía ser yo misma, eso lo tenía claro, pero todo el daño que antes había sufrido, toda esa aceptacion que había buscado . . . Ya de por sí estaba con baja autestima desde el veranod el 07, y muchos de los de aquí me anismasteis mucho, no me había recuperado del todo y volvía recaer, no por querer ser aceptada, sino por comparame y creer que conmigo misma no habia suficiente, por querer que un encantamiento no terminase . . . pero hice todo lo contrario . . .

Dos relaciones, una todo lo contrario de la otra, las dos fracasadas, y cuando llega la tercera, cuando ya había vivido los dos puntos de vista, no soy capaz de disfrutar y mostrar lo aprendido por miedo a volver a caer. . .

Lo dicho, no podemos esconder nuestra esencia, no podemos ir en contra de nuestra propia naturaleza, es algo antinatural ¿no?, así que déjate llevar por Gaia (para los que no hayan estudiado CTMA: la madre tierra), déjate fluir . . . .